1.9.04
Coreografías limitadas (Iº parte)
"Jamás pregunto de qué raza es un hombre;
es un ser humano, no podría ser nada peor."
Mark Twain
Hombres y mujeres tenemos la ilusión de que somos libres, creemos que tomamos decisiones independientes y nos vemos a nosotros mismos como individuos, con claras y notorias diferencias entre unos y otros. Toda la especie participa de esta fantasía.
El concepto "individuo" es muy nuevo, casi reciente en relación a los millones de años transcurridos desde que nos pusimos de pie en este planeta. Los actuales humanos, tenemos huellas, surcos grabados en nuestras células, en nuestra memoria colectiva, y bajo finas capas de cultura y civilización, seguimos siendo aquellos cavernícolas temblando de miedo ante el peligro que acecha en el exterior y actuamos respondiendo a ese miedo.
A través de milenios fuimos construyendo programas que funcionan como guiones que repetimos en forma automática, sin tener conciencia de ello, creyendo ingenuamente que nuestras ideas, pensamientos y actos son individuales. Participamos de programas, coreografías en las que cada cual ocupa uno de los lugares posibles, los que como los personajes de una tragedia, son limitados.
Los guiones también son limitados y los repetimos constantemente, y aunque en apariencia el contenido es diferente, la estructura es la misma y apenas un lugar es ocupado, todos los otros son ocupados en forma simultánea.
Uno de los programas básicos se impone ante la sensación de miedo, y con éste, aparece la necesidad de "alguien" que ocupe el lugar de autoridad. Cuanto mayor es el miedo y la vivencia de caos e inseguridad, mayor la presión para que la autoridad imponga el orden con firmeza.
En cuanto la tribu encuentra un miembro que reúne ciertas cualidades mínimas, se activa el programa, y a partir de allí, el desarrollo es previsible. Este actor, con 2 o 3 ideas rígidas, es alimentado, arrastrado por el grupo, y en determinado momento deja de ser él, pasa a ser una creación colectiva que responde a ese programa. Así podemos ver, en el transcurso de la historia, como surgen los líderes autoritarios.
Defender o atacar a J. C. Blumberg es irrelevante, pienso que sería mucho más productivo tratar de comprender el fenómeno colectivo.
(Enviado por Victor Richini)
Continúa...
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posted by Cacique : 8:10 p. m.
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